martes, 14 de julio de 2020

Construimos nuestros juicios y ellos nos construyen a nosotros


Un juicio es una interpretación o valoración acerca de algo; por ello, un juicio no es 100% objetivo.
 
Mediante los juicios demostramos nuestras preferencias, valores, convicciones... Ellos guían nuestro recorrido, porque nos creemos nuestros juicios. Por Ej.: “Soy impulsivo”. De esta manera se complica escapar de esta forma de ser.
 
Jamás dejamos de juzgar, no existe la neutralidad en nuestra vida. De forma evidente o sutil, los juicios inciden en nuestras acciones, porque sientan la base para las decisiones que tomamos.
 
Hay juicios facilitadores (que nos abren posibilidades) y limitantes (más bien las cierran). La maravilla es que todos podemos desarrollar la “madre de las competencias”: aprender a aprender, y llegar a ser como queremos ser.
 
“El país de las oportunidades es más que un lugar… es la apertura a nuevas ideas, la predisposición a escuchar, la ilusión de aprender, el deseo de crecer y la flexibilidad de cambiar”. Bárbara Hateley
 
Por Daniel Duque 
@danielduque21

lunes, 13 de julio de 2020

¿Mejor malo conocido que bueno por conocer?


La vida es un constante cambio: Llueve, escampa... así ocurre con nuestro estado de ánimo, cuerpo y alma. Si nos cerramos y preferimos el estatismo, le damos la espalda al avance, el que inevitablemente va a seguir su rumbo con o sin nosotros.

Al comenzar una relación con alguien, percibimos según nuestros cánones qué tan abiertos o cerradas están su mente y su corazón. Las personas cerradas suelen tener un “no” en la punta de la lengua: “Yo no salgo después de las 21 hs.”. “A mí nadie me saca de mi casa un domingo”. “Yo soy así, y punto”. Estas reacciones pueden resultar amargas para quienes les proponen ideas nuevas y quisieran compartir cosas distintas con ellos.

Diálogo modelo:

Abierto: ¿Quieres ir a comer en el restaurante conmigo y mi amigo Pablo?
Cerrado: No, no tengo dinero.
A: Yo te invito.
C: No, tú sabes que a mí no me gusta que me estén invitando. 

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Si el hombre a lo largo de la historia se hubiera opuesto a los cambios no habría evolucionado. Ciertamente, los cambios suelen hacernos sentir inseguros. Las variaciones ocasionan turbulencias: el matrimonio, el divorcio, partir de casa o que lo hagan nuestros familiares, la muerte; todo puede causarnos miedo, y la solución es afrontarlo.

Dicen que “la mente es como un paracaídas, sólo funciona cuando está abierta”. Sin embargo; muchos tienen un comportamiento semejante al de las avestruces, cuando algo les parece extraño, prefieren meter la cabeza dentro del hueco. Hay que sacar la cabeza de esos huecos para introducirla en las novedades, que si las entendemos pueden traer mucha claridad.

Recordemos que somos seres infinitos, y que amarnos es conocernos a nosotros mismos cada vez más, mientras más conocemos a quienes amamos, mostrándonos mutuamente tal y como somos.

La propuesta:

Valorar al máximo lo único constante que hay en la vida: el cambio. Nosotros mismos estamos cambiando molecularmente en cada instante. 

Pregúntate: ¿Cómo puedo introducir dinamismo en mi vida? Piensa que la flexibilidad es una gran ventaja.

Por Daniel Duque @danielduque21

miércoles, 8 de julio de 2020

Preguntas y Respuestas frecuentes sobre la Homosexualidad

Fuente de información: Asociación Psicológica Americana (APA):

¿QUÉ ES LA ORIENTACIÓN SEXUAL?

Es la atracción emocional (bien sea amorosa, sexual o afectiva) hacia otra persona, puede ser de varios caracteres, como: heterosexual, homosexual y bisexual.

Se distingue de los otros aspectos de la sexualidad: al sexo biológico (es decir, el hecho de ser hombre o ser mujer), a la identidad de género (es decir, a la conciencia de ser varón o mujer) y al rol social de género (es decir, a la aceptación y cumplimiento de las normas culturales para la conducta femenina y masculina). La orientación sexual es también diferente de la conducta sexual pues las personas podrían, o no, expresar su orientación sexual en sus conductas.

La orientación sexual está integrada a una continuidad que fluctúa desde la homosexualidad exclusiva hasta la heterosexualidad exclusiva, e incluye diferentes formas intermedias. Las personas bisexuales pueden experimentar atracción amorosa, sexual y afectiva tanto hacia personas de su propio sexo como del opuesto. Las personas de orientación homosexual son llamadas "gays", tanto los varones como las mujeres, o "lesbianas", cuando se trata de las mujeres solamente.

¿CUÁL ES LA CAUSA DE LA ORIENTACIÓN SEXUAL DE UNA PERSONA?

Hay numerosas teorías. Al presente, la mayoría de los científicos está de acuerdo en que la orientación sexual resulta de la compleja interacción de varios tipos de factores: medio-ambientales, cognoscitivos y biológicos. Es importante comprender y admitir que, al menos hasta donde hoy se conoce, hay muchas razones de la orientación sexual de una persona y que estas razones son diferentes para cada persona. La orientación sexual de la mayor parte de las personas queda configurada en su temprana edad.

¿ES UNA OPCIÓN LA ORIENTACIÓN SEXUAL?

No. Los seres humanos no pueden elegir entre la homosexualidad, la bisexualidad o la heterosexualidad. En la mayoría de las personas, la orientación sexual irrumpe en la temprana adolescencia sin que haya, general o necesariamente, ninguna experiencia sexual previa. Aún cuando podamos elegir actuar o no de acuerdo a nuestras emociones, las y los profesionales de la psicología consideramos insostenible que la orientación sexual fundamental es una opción deliberada que pudiere modificarse voluntariamente.


¿PUEDE LA TERAPIA MODIFICAR LA ORIENTACIÓN SEXUAL?

No. Pese al hecho que muchas personas homosexuales o bisexuales tengan vidas exitosas y felices, otras personas homosexuales o bisexuales procuran cambiar su orientación sexual mediante la terapia; son apremiados, a menudo, por la familia o grupos religiosos. La realidad es que la homosexualidad no es una enfermedad y por tanto no requiere tratamiento.

No todas las personas gay, lesbianas o bisexuales que recurren al profesional de la salud mental desean cambiar su orientación sexual. Esas personas podrían estar requiriendo ayuda psicológica para el proceso de asumir su orientación sexual y también para buscar estrategias para enfrentar el prejuicio. La homosexualidad en sí no es el problema, el problema son los prejuicios sociales. 

La homosexualidad fue considerada una enfermedad mental pues los profesionales de la salud mental y el bienestar social tenían información parcial. En 1973, la Asociación Americana de Psiquiatría reafirmó el valor de una investigación adecuadamente diseñada y borró a la homosexualidad de la lista de afecciones mentales y emocionales. Dos años después, la Asociación Americana de Psicología aprobó la resolución que apoyaba esa decisión. 

LAS LESBIANAS, LOS VARONES GAYS, Y LAS PERSONAS BISEXUALES ¿PUEDEN  SER BUENAS MADRES Y BUENOS PADRES?

Sí. Estudios comparativos de niñas y niños educados por madres y padres heterosexuales u homosexuales no encuentran diferencias en el desarrollo de las cuatro áreas de importancia crítica: la inteligencia, el equilibrio psicológico, la adaptación social, la popularidad con las personas amigas. Es importante puntualizar que la orientación sexual de la madre o el padre no imponen la de las hijas o hijos.

Otro mito acerca de la homosexualidad es la errónea creencia que los varones gay tienden a abusar sexualmente de los niños. No hay prueba que las personas homosexuales estén más inclinadas que las heterosexuales al abuso sexual de niñas y niños.

¿POR QUÉ LAS PERSONAS LESBIANAS, GAY Y BISEXUALES HACEN PÚBLICA SU ORIENTACIÓN SEXUAL?

Porque compartir este aspecto ayuda a su salud mental. El proceso de desarrollo de la identidad y de la revelación de la orientación sexual de las personas lesbianas, gay y bisexuales, el hecho de asumirse y darse a conocer está íntimamente vinculado al equilibrio psicológico. Cuanto más positiva sea la identidad de la persona gay, lesbiana o bisexual, mejor será su salud mental y mayor su autoestima.

¿POR QUÉ ES TAN DIFÍCIL REVELAR SU ORIENTACIÓN SEXUAL PARA ALGUNAS PERSONAS LESBIANAS, GAY Y BISEXUALES?

Para algunas personas gays y bisexuales es difícil, para otras no. A menudo las personas lesbianas, gays y bisexuales sienten temor y soledad cuando advierten que su orientación sexual es distinta de la que es normal para la comunidad.  Y dependiendo de sus familias o del tipo de sociedad en donde vivan, podrían tener que luchar contra el prejuicio y la información tergiversada sobre la homosexualidad. 

martes, 7 de julio de 2020

¿Piensa mal y acertarás?



Se nos enseña a desconfiar. Lo demuestra el dicho “Piensa mal y acertarás”. Desconfiar se ha convertido en una conducta social. Muchas veces escuchamos: "Yo que tú no me fiaba de este". Además de los chascos que nos podemos llevar. 

Es lastimoso no creer porque es sano confiar, e insano desconfiar de todo.

La desconfianza hace que una simple frase o mirada genere pensamientos persecutorios. Esta forma de pensar y actuar muy posiblemente se deba a decepciones vividas que causaron traumas que no se han podido superar.

Los desconfiados:
  • Se acosan por la inseguridad. Dudan, son recelosos. No paran de pensar que los están engañando. Su voz interior repite: “Seguro que me está mintiendo”. “Me están tomando el pelo”. 
  • Creen que sus colegas les quieren “serruchar” el puesto.
  • Cada vez que alguien los elogia, sienten que sus intenciones son otras. 
  • Sienten que han sido atacadas o que se les ha tratado con desconsideración.
  • Son reacios a intimar porque temen que la información que compartan sea utilizada en su contra.
  • Sus conversaciones se parecen a las de un policía interrogando: “¿Y a qué hora fuiste?”. “¿Con quién?”. En cualquier despiste de su pareja, revisan los mensajes y las llamadas del móvil, los bolsillos, cartera; buscando hallazgos de infidelidades.
  • Sus dudas les generan un muro que les impide relacionarse sanamente.
  • Les cuesta emprender proyectos en los que deban contar con los otros, como empresas en sociedad, creen que sus socios les harán una mala jugada.
  • Cuestionan la honestidad, el honor y la palabra.
  • Pierden mucha energía suponiendo lo que piensan los otros. 
CREER:

Al desconfiar de todo, la esperanza no encuentra cabida, y así nos restamos ánimos por vivir. 

Al desconfiar, creemos que la vida siempre nos sorprenderá de malas maneras, por ello, es positivo recordar lo positivos, todo por lo que sí TENEMOS QUE ESTAR AGRADECIDOS. 

La confianza es fundamental para la amistad, el amor, las relaciones laborales, en fin, para entablar una buena comunión con nosotros mismos y con el mundo. 

Por Daniel Duque 
@danielduque21 (Twitter e Instagram)

domingo, 28 de junio de 2020

Amor Gay

Como en las parejas heterosexuales, en una relación amorosa entre homosexuales lo más significativo es el amor que exista entre los dos, que puede hacer que surjan los proyectos en conjunto: desde la decisión de vivir juntos, integrar a su pareja en sus respectivas familias, tener una mascota, viajar, comprar cosas, crear negocios, adopción de un hijo, y más.

La orientación sexual no implica ninguna invalidación en la calidad del amor que se da. 

Los homosexuales que sienten que no pueden mostrarse como son, o que no cuentan con una contención amorosa por parte de sus familiares y amigos, tienden a permanecer en un menor grado evolutivo en cuanto a su identidad y muchas veces  son proclives a conductas autodestructivas: uso de drogas, promiscuidad, excesiva carga laboral, entre otras.

En nuestra sociedad, por lo general, los homosexuales deben afrontar una serie de limitaciones dadas por los estigmas sociales. Por ello, la pareja homosexual para sobrevivir debe confrontar de la manera más sana posible los preceptos convencionales o conservadores. 
Por otro lado, en ciertos lugares del mundo se ha avanzado en la normalización de la orientación homosexual, pero queda aún mucho trecho por recorrer, y son precisamente los homosexuales quienes deben aprender a ser homosexuales, y a vincularse armónicamente con su familia y con el contexto en general, manteniendo presente que todos tenemos el mismo derecho de dar y recibir amor.

Cierro con estas palabras de Arturo Pérez-Reverte inspirado al observar a una pareja homosexual paseando por Venecia:

"Envidio la lucidez y la calma de quienes, a pesar de todo, se mantienen fieles a sí mismos, sin estridencias pero también sin complejos, seres humanos por encima de todo. Gente que en tiempos como éstos, cuando todo el mundo, partidos, comunidades, grupos sociales, reivindica sus correspondientes deudas históricas, podría argumentar, con más derecho que muchos, la deuda impagada de tantos años de adolescencia perdidos, tantos golpes y vejaciones sufridas sin haber cometido jamás delito alguno, tanta rechifla y tanta afrenta grosera infligida por gentuza que, no ya en lo intelectual, sino en lo puramente humano, se encuentra a un nivel abyecto, muy por debajo del suyo.

Pensaba en todo eso mientras el barquito cruzaba la laguna y la pareja se mantenía inmóvil, el uno contra el otro, hombro con hombro. Y antes de volver a lo mío y olvidarlos, me pregunté cuantos fantasmas atormentados, cuántas infelices almas errantes no habrían dado cualquier cosa, incluso la vida, por estar en su lugar. Por estar allí, en Venecia, dándose calor en aquella fría tarde de sus vidas".

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Por Daniel Duque 
@danielduque21

viernes, 19 de junio de 2020

Afinar el vínculo entre comunicación y acción


La comunicación es un instrumento que puede abrir o cerrar prácticamente todas las puertas. Por ello, una de las grandes lecciones de la vida es aprender a comunicarnos de la mejor manera, y así, por ejemplo: pedir lo que queremos de manera asertiva, o decir que "no" cuando es necesario. 

Dos sugerencias para mejorar nuestra comunicación son

Evitar las generalizaciones para no crear prototipos prejuiciosos y molestos: Ej.

“Se te dan bastante bien las matemáticas para ser mujer”. 

“Siempre cometes errores”. 

Recordar que las palabras son creadoras de realidades. Si decimos algo como: “Esto lo haremos juntos”, corresponde hacernos cargo. Procura casarte con tus palabras. No caigas en las falsas promesas, tarde o temprano saldrá a flote la verdad. 

Diálogo modelo: 

Mujer: Estoy harta, ya no aguanto más. Además de que mi jefe no deja de presionarme, cuido a los niños, me arruino mis manos fregando platos y el suelo. Mientras tú miras el fútbol. ¿Te parece justo?
Hombre: ¡Yo trabajo todo el día y este es mi único momento de descanso!
M: ¡Ah, pero yo sí que no tengo derecho a descansar! Apaga ya el televisor o comienzo a gritar.
H: ¡Pero además de que estás loca me vas a enloquecer a mí también!

Alternativa:
Mujer: Por favor, necesito que me ayudes a arreglar un poco, estoy muy cansada.
Hombre: Yo también estoy cansado. Deja que termine de ver este juego y te ayudo. Mientras, si quieres, reposa conmigo. Luego haremos todo más rápido entre los dos. 

Observación: Esta pareja puede evitar llegar a discusiones si comparte las labores del hogar en pro de fortalecer su vínculo. Con un poco de disposición y buena onda se alivian las cargas.

Por Daniel Duque @danielduque21

lunes, 1 de junio de 2020

Los nuevos valores de la familia


Hoy es común escuchar a los hijos hablando de la novia o del novio de su papá o mamá. Hace décadas el “hasta que la muerte los separe” se ha venido transformando. 

Las relaciones han cambiado. Por ejemplo: un gran porcentaje de las personas que estrenan rol de padres han pasado la mayor parte de su infancia en instituciones de cuidado infantil. Por otro lado, las familias, sobre todo en los niveles socioeconómicos medio-alto tienden a ser más reducidas, debido a que ha cambiado el rol de la mujer que ya no se dedica únicamente al cuidado de la casa. Antes la madre se veía obligada a revalidar su rol, por ello se dedicaba a criar un hijo tras otro.

Parte del nuevo contexto incluye la obsolescencia del rígido reparto de roles y de los preceptos religiosos. El modelo patriarcal, en el que la jerarquía aprobada ubicaba al hombre en la cima, por debajo a la mujer, y mucho más abajo a los hijos, ha caído en desuso. Sin embargo, no dejemos de tomar en cuenta que muchas familias aún lo practican, y estas deben convivir con las que no lo hacen. 

En nuestra sociedad, los niños quieren dejar su condición infantil lo más pronto posible, al tiempo que se prolonga la adolescencia, dándose un fenómeno llamado “adultescencia”. 

Esta realidad hace que se despliegue un gran número de interrogantes: ¿qué hacer si encuentro a mi hijo de once años fumando?, ¿qué le respondo a mi hija de catorce años que quiere ir a una pijamada a la que también irán chicos?, ¿de qué manera puedo rescatar el diálogo en mi familia, si mis hijos no se despegan de los videojuegos?

En nuestro mundo ya no se sabe bien qué es lo que se debe hacer, las normas que marcaban lo correcto o lo incorrecto se han diluido. Los representantes familiares cuentan con investigaciones y especialistas, aunque, también es cierto que los expertos muchas veces están en desacuerdo en relación a las decisiones apropiadas.

La familia, como toda institución humana, es producto de la cultura; por lo tanto, está sujeta a cambios. Mencionemos algunas tendencias de comportamiento que por su carácter reiterativo constituyen parte importante de los nuevos valores de la familia actual.

- Matrimonios y divorcios múltiples. 
- Los hombres cada vez integran más aspectos considerados femeninos, y las mujeres aspectos masculinos: la feminidad ha dejado de ser un sinónimo de fragilidad. Esta semejanza de géneros hace que cada vez existan más familias en las que la mujer sale a trabajar y el hombre se quede a lavar la ropa y a cuidar a los hijos.
- Optar por la soltería es cada vez más aceptado. 
- Se permiten variadas formas de convivencia. Las parejas abiertas o liberales que invitan a terceros a sus prácticas sexuales o que asisten a clubes de swingers, son parte de nuestra cotidianidad.
- La procreación a partir de la reproducción asistida genera un tipo de “nuevos padres”. 

Estas situaciones nos demuestran que hemos transitado de un paradigma simple, a uno complejo, impactado por la globalización. Por lo que hoy en día se ha de desplazar el acento de lo restrictivo-sancionador, hacia lo comprensivo-reparador.

Merecen recordarse las palabras del escritor y político estadounidense Henry Demarest Lloyd: “Las iglesias van y vienen, pero sólo hay una religión verdadera: la consciencia en acción”. 

Por Daniel Duque @danielduque21

El hombre en busca de sentido

Victor Frankl (psiquiatra y escritor vienés) en “ El hombre en busca de sentido ”, cuenta cómo logró sobrevivir a los campos de concentr...