sábado, 6 de diciembre de 2025

El hombre en busca de sentido


Victor Frankl (psiquiatra y escritor vienés) en “El hombre en busca de sentido”, cuenta cómo logró sobrevivir a los campos de concentración nazi, en donde estuvo recluso desde 1942 hasta 1945. 

Frankl demostró que en las condiciones más extremas de deshumanización y sufrimiento, se puede encontrar una razón para vivir. En los campos de concentración había personas que iban de una barraca a otra consolando a los demás. Ellos, según sus palabras: “dan prueba de que a un hombre se le puede quitar todo excepto la última de sus libertades: escoger su actitud frente a cualquier circunstancia”. 

Luego de salir de los campos nazis, Frankl, haciendo uso del despertar que produce la "terapia del shock", le preguntaba a sus pacientes con múltiples padecimientos: "¿Por qué no se suicida?". Y de sus respuestas se orientaba para la psicoterapia que aplicaba con ellos. Así descubrió que a la gran mayoría lo que los ataba a la vida eran sus hijos, pareja, familia en general, o un trabajo apasionante.

Jung definió a la neurosis como el sufrimiento del alma que no ha encontrado sentidoEl sentido de la vida es nuestro combustible. Cualquier momento es bueno para preguntarnos hacia dónde nos dirigimos, cómo lo hacemos, para qué... 

Pregúntate: ¿qué me apasiona?, ¿qué le da sentido a mis días? 

domingo, 14 de septiembre de 2025

Aprender a dejar la lengua en reposo



Hoy trataremos un tema caliente, que a veces arde... el chisme porque ha existido siempre y ha afectado mucho. Pero, ¿Conoces las características típicas de los chismosos? Aquí te dejo algunas:
  • Se centran en los errores de los otros, y los cuentan con entusiasmo.
  • A pesar de la creencia común, no solo las mujeres son chismosas.
  • Se encadenan al teléfono o al chat. 
  • Hacen preguntas provocativas para enganchar a otros en su juego: “¿A que no te imaginas con quién se acostó Diego?”. "Adivina a quién echaron del trabajo y se armó un escándalo”. “¿Supiste la última de Sara?”
  • Se presentan como grandes amigos y confidentes para obtener información.
  • Su fascinación es rodearse de amistades chismosas para compartir horas de habladurías.
Tácticas para tratar a los chismosos:

1) Cuando necesites una información, no te dirijas a un chismoso, acude a las fuentes originales y aclara todo directamente.  

2) Al menos de que sea un cínico, el chismoso actúa bajo la ignorancia del daño que puede causar. Aunque luego se dé cuenta de que inició un conflicto, al chismoso le cuesta aprender de sus errores. Por ello, una táctica para calmarles es hacerles saber cuán mal se sentiría el implicado si se entera de lo que están diciendo acerca de él.

3) Los chismosos persiguen beneficios a costa de los terceros: prestigio social (que los otros crean que ellos están informados y conectados), sentirse inmaculados al revelar los deslices de los otros, compensar frustraciones... Por ello, no caigas en su juego: reconoce lo que están buscando y no se los des.

4) Cuando el chisme sea atrapante, la táctica es reconocer que se puede perder más que ganar si caemos en sus garras. Todos tenemos que aprender a dejar la lengua en reposo. 

5) Cuando los chismosos vengan a contarte la vida de los otros, es mejor cambiar de tema, para que se den cuenta de que tienen un aliado menos en su juego de habladurías.

“Cuando lo que vas a decir no es más bello que el silencio, no lo digas”.
Proverbio árabe

“No tiene ningún sentido ser preciso cuando ni siquiera sabes de lo que estás hablando”.
John Von Neumann

Muchos tenemos algo de chismosos y en toda familia hay mínimo uno o varios. Las Constelaciones Familiares nos ayudan a ver esta forma de ser como un reto para evolucionar.

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Por Daniel Duque @danielduque21 (Instagram y Twitter) y danielduque2121 TikTok

martes, 12 de agosto de 2025

Evitemos los maltratos, drenemos por vías alternas

La violencia (verbal, física o de cualquier tipo) se debe evitar a como dé lugar.

Cuando la violencia pasa a ser una forma de vincularse, sus protagonistas necesitan concienciarla y tratarla, para no repetirla (de manera automática) en contra de sí mismos y de los demás. Tomemos en cuenta que hay muchas formas de maltratarse.

La violencia es perjudicial para quien la ejerce, para quien la recibe, y para la relación; y sus consecuencias son proporcionales a la frecuencia y crudeza con la que se practique. 

El maltrato, sea cual sea, mella la autoestima, por lo que cuando se presenta es altamente recomendable recurrir a un especialista que oriente según el caso. 

Es de gran ayuda aprender a drenar la tensión por vías alternas: hacer catarsis (proviene del griego: kátharsis: lo que purifica, oxigena y remueve lo negativo). La catarsis busca rememorar esas emociones perjudiciales para sacarlas de nuestros cuerpos (mental, emocional, físico y espiritual). Una posibilidad es, por ejemplo, visualizar la cara de quien nos genera una emoción de repudio en un cojín, y descargar en ese cojín la emoción contenida; gritarle, tirarlo al suelo, pisarlo...

Otras opciones son salir a correr, gritar en una montaña, en el auto (es aconsejable subir los vidrios), 
Osho decía que para no volvernos locos, tenemos que "volvernos locos" a propósito de vez en cuando. También podemos rayar un cuaderno, el objetivo es soltar esas emociones intensas, y luego buscar la serenidad, por ejemplo con una práctica de Yoga o con un masaje y así conectarnos con energías unificadoras.

Lo importante es no tragarnos lo que no nos conviene, de lo contrario nos enfermaremos.


Por Daniel Duque @danielduque21

lunes, 7 de julio de 2025

Tratarnos con igual dignidad

Las relaciones entre los miembros de una familia son determinantes en el desarrollo de cada uno y del sistema entero. 

El terapeuta y escritor Jasper Jull propone la “igual dignidad”, definida como la igualdad de valor, o “el respeto mutuo de la integridad de las partes”. 

Cuando hay igual dignidad, las necesidades, opiniones y deseos de cada persona son tratados con compromiso, y no se rechazan o minimizan por su sexo, edad, creencias, o cualquier otra razón. Es decir: tus afirmaciones tienen valor para la comunidad, simplemente porque formas parte de ella

El trato con igual dignidad dista de la condescendencia. Los diálogos por el respeto de la expresión de los pensamientos, valores, sueños, sentimientos; de los que reciben respuestas sinceras, y si hay críticas son constructivas. Así se alimenta la reciprocidad. Ninguna de las partes se siente con derecho a ofender. 

Ejemplo de dignidad desigual:

Hija: “Deja de someterme. Eres una anticuada”. 
Madre: “No seas sinvergüenza”. 

Igual dignidad:

Hija: “Te entiendo que estés preocupada porque Caracas es insegura, pero necesito libertad y estaré en un lugar seguro”. ç
Madre: “Vas a ir ganando tu libertad de a poco. Podemos negociar una hora más, pero ponte en mi lugar que me cuesta descansar si no has llegado".

Pregúntate: 

¿Tratas y te tratan con igual dignidad?

miércoles, 25 de agosto de 2021

Nacimos para aprender


Cuando aprovechamos la vida, esta se transforma en nuestra gran maestra, es decir: nada es tan significativo para aprender como la experiencia. Cuando nos limitamos a vivir de forma escaza (no enriquecedora) posiblemente tenemos miedo a buscar el aprendizaje, debido a una tendencia a darnos de forma limitada por no amarnos del todo.

Cuando salimos a la vida dispuestos a ser nuestros propios maestros, reconocemos lo que sabemos, pero, sobre todo, lo que aún nos falta por saber. Encarando nuestros días de esta manera nos vemos como eternos aprendices que disfrutan a la vez del mayor fruto de las lecciones: la madurez, la comprensión serena y humana de la realidad.

lunes, 26 de abril de 2021

Reaccionar a situaciones difíciles


La vida puede hacernos entrar en situaciones difíciles. Supongamos que nos detectan que vivimos con cáncer o VIH. Es posible que por miedo, por querer protegerlos, por el estigma social u otras razones, optemos por no tratar el asunto con nuestros seres queridos. 

Cuando ellos se enteren muy probablemente sentirán dolor y lo expresen hasta con rabia. La verdad es que no estamos entrenados para reaccionar acordemente a este tipo de situaciones que son complicadas para todos los involucrados quienes han de adentrarse en el mundo de la paciencia, la aceptación y la entereza

En toda crisis que atravieses permite que el cambio tenga espacio y confía en tus capacidades. Quienes te rodean se abrirán al entendimiento de mente y corazón 
en su momento, porque cada quien tiene sus ritmos. 

El amor nos enseña a sentir más y a culpar menos. No es sobre: "¿Cómo pudiste?", es sobre: "Acá estoy"; sin embargo, no todos aprendemos a la misma velocidad. 

lunes, 19 de abril de 2021

Nice and Easy

En este mundo cambiante es importante prepararse para los movimientos y transformaciones culturales y del clima y con “clima” me refiero a todos los sentidos de la palabra, es decir, también a la atmósfera social.

Una gran lección que nos enseñan los cambios de clima atmosférico es que más vale aprender a lidiar con las eventualidades, ya que puede variar en un mismo día por lo que mejor es estar preparado. Hay que habituarse a la prevención. Por ejemplo, vestirse como cebolla, para poder capotarse y descapotarse cuando sea necesario, y llevar paraguas o impermeables si viene al caso. 

Si salimos un día en el que el clima desfavorecedor nos hace pensar que debimos quedarnos en casa, porque se nos olvidó llevar abrigo… y ya estamos lejos, es más positivo pensar que esto nos sirve de lección, y ¿quién sabe?, abrirnos a las sorpresas. Por ejemplo, tal vez decidimos aprovechar una oferta y comprarnos algo para cubrirnos o pasamos por casa de una amistad para pedirle una chaqueta y así le vemos, o quizá regresamos a casa a leer... a estar con nosotros mismos.

Esto interprétese también en cuanto a los climas sociales, ya que la lluvia puede asemejarse a visitar un lugar en el que nos sentimos incómodos y el reto podría ser aprender a disfrutar el  mojarnos.

No dejes de buscar que tu clima interno esté bien para que tu vida sea lo más nice and easy posible.

Por @danielduque21

jueves, 18 de marzo de 2021

La importancia de confiar



Aprender a confiar nos da la certeza de que podemos estar bien y cada vez mejor. Confiando reconocemos que es posible superar lo que haga falta.

Una pieza clave a trabajar cuando hablamos de confianza es la relación que tenemos con  nuestros seres cercanos. Estos vínculos nos permiten reconocer características básicas de nosotros. Al aceptar a quienes nos rodean tal y como son desarrollamos nuestra confianza y estimulamos la confianza de ellos (hacia con ellos mismos y hacia con nosotros). 

La confianza crea lugares confortables en nuestro corazón. Nos impulsa a que busquemos soluciones en conjunto para que nuestras relaciones sean más sanas.

El amor es facilitador, no manipula, no excluye, no encierra; más bien comprende que lo que no nos parece adecuado existe por alguna razón. Dejar ser estimula la libertad propia y la de los otros.

Ten en cuenta que el temor al fracaso nos aleja de la paz y el éxito sin paz no es éxito. 

Por Daniel Duque @danielduque21

lunes, 15 de marzo de 2021

Reconocimiento, Aceptación y Perdón


“Llevar la cabeza en alto cansa. La felicidad la encuentra quien se inclina”. Bert Hellinger

Es común escuchar acerca de la importancia de reconocer, aceptar y perdonar, ahora bien, es necesario tener cuidado con lo que entendemos por estos términos, porque, por ejemplo, “pedir perdón”, puede malinterpretarse como una resignación. 

Cuando las situaciones nos afectan, reconocer lo ocurrido consiste en comprenderlo en su mayor amplitud. Una vez alcanzado esto, corresponde aceptar: observar la realidad de manera directa y completa, sin pretender cambiar las cosas porque sí. Aceptar incluye asumir nuestra responsabilidad. 

Únicamente luego de reconocer y aceptar podemos perdonar, lo que requiere de mucha valentía, porque ser compasivos y considerados con nosotros mismos, y con el mundo, amerita coraje y amor.

Veamos esto con un ejemplo: cuando un familiar fallece, nos corresponde liberarlo de nuestro dolor para hacer algo significativo con nuestra vida, sin depresiones o evasiones prolongadas. Imaginemos que este familiar puede observarnos desde dónde esté: ¿qué quisiera para nosotros? 

En este caso, reconocer la realidad consiste en comprender que el fallecimiento correspondía, sin querer encontrar las razones de ello, porque muchas cosas en la vida no tienen explicación lógica. Aceptar esto nos otorgará la gran fuerza de sintonizar con el mundo. Perdonarnos a nosotros y a quien se fue nos permitirá mirar nuestro mundo con mayor comprensión, sólo así encontraremos la paz, y evolucionaremos a partir de las circunstancias. 

Por Daniel Duque 
@danielduque21

lunes, 8 de marzo de 2021

Amor y Libertad


Cuando se convive con alguien es necesario aprender a manejar la ambivalencia de amor-odio que se activa en toda relación íntima

La palabra intimidad proviene del latín “intimus”: más adentro de todo, y allá adentro hay de todo, tenemos que estar preparados para todo. 

En este compartir se debe conciliar el agobio que en ocasiones despierta el otro. Se requiere tener la creatividad suficiente para superar la rutina que tiende a carcomer la mente. La libertad es un ingrediente esencial para combatir la prisión de lo repetitivo.

Una leyenda indígena cuenta que el hijo del jefe de la tribu estaba a punto de casarse; por ello consultó al sabio acerca de cómo tenía que cuidar y amar a su mujer. El sabio tomó dos halcones, los ató con una cuerda por sus patas, y los echó a volar. Las aves se chocaron todo el tiempo, se molestaron, y pelearon en el aire hasta caer. 

Luego, el sabio liberó a las aves y éstas volaron libremente, encontrándose y desencontrándose. El viejo sabio dijo: "Es así como debes amar a una persona, déjala que sea libre para que ella elija estar a tu lado".

Extracto de “El Profeta” de Khalil Gibrán

Amaos el uno al otro, pero no hagáis del amor una atadura,
Que sea, más bien, un mar movible entre las costas de vuestras almas.
Llenaos el uno al otro vuestras copas, pero no bebáis de una sola copa.
Daos el uno al otro de vuestro pan, pero no comáis del mismo trozo.
Cantad y bailad juntos y estad alegres, pero que cada uno de vosotros sea independiente.
Las cuerdas de un laúd están solas aunque tiemblen con la misma música.
Estad juntos, pero no demasiado juntos,
Los pilares que sostienen el templo están un tanto distanciados.
Y, ni el roble crece bajo la sombra del ciprés ni el ciprés bajo la del roble.


Por Daniel Duque @danielduque21

martes, 16 de febrero de 2021

La necesidad de alcanzar acuerdos

Derechos de foto de Adobe Stock

Al nacer no tenemos idea de límites, por lo que el trato que recibimos durante nuestros primeros años, marca el resto de nuestra vida. 

Cuando somos niños, nuestros representantes son como faros que nos guían. Por ello, lo ideal es que emitan señales claras y regulares, en la mayor comunión posible. Decir: “sí” o “no”. Muchas veces quienes crían dicen algo parecido a “ni” (ni no ni sí) o “so” (ni sí ni no), lo que crea un caldo de cultivo de comportamientos poco beneficiosos.

La guiatura que se recibe en la infancia resulta vital en la pubertad, ya que allí se da la definición de la personalidad, y experimentamos las primeras crisis existenciales.

Cuando la crianza está asentada en bases sólidas (determinadas por los acuerdos de nuestros protectores) nos vemos más posibilitados para desarrollar una autoestima saludable.

Las parejas más exitosas son las que desarrollan una buena capacidad para alcanzar acuerdos. Hay que tener presente que todas las personas piensan, sienten, y, por ende, funcionan, de maneras distintas; sin embargo, casi siempre es posible alcanzar acuerdos gracias a la negociación.


miércoles, 27 de enero de 2021

6 Tips para Desarrollar la Escucha


La escucha implica acción (más interna que externa), por ello para escuchar bien se ha de tener una íntima relación con uno mismo y, a la vez, desear acercarse al otro.

6 Tips para Desarrollar la Escucha:

• Disponte a escuchar. Brinda una buena oportunidad para que el otro exprese lo que quiere. Hazlo desde la apertura de pensamiento, evitando los prejuicios y las presuposiciones.

• Observa a tu interlocutor: Su respiración, postura, tono de voz, movimientos oculares y de sus manos, sudoración... forman parte de su mensaje.
  
• Identifica los elementos clave del mensaje: Interpreta los objetivos de quien te habla, sus sentimientos, ideas... 

• Ratifica la escucha: Más allá de pronunciar afirmaciones como: “ajá”, “ok”; es recomendable parafrasear (decir con palabras propias lo que entendimos) y así corroborar.

• Usa la comunicación no verbal: Demuestra que estás abierto para recibir los mensajes. No mires a otro lado ni cruces tus brazos o cierres tus manos. Más bien inclina tu cuerpo hacia la persona con quien te comunicas.  

• Sé empático. Nadie posee la verdad absoluta, por lo que es útil situarse en el lugar del otro. Quien escucha no critica a la ligera con lo primero que le pasa por la mente. Sólo con la empatía se da el aprendizaje mutuo y los interlocutores se reatroalimentan y crecen.

Dialogo modelo:

Un padre busca a su hijo de doce años a la salida de su clase de tenis.

Padre: - ¿Qué tal estuvo la clase?
Hijo: - ¡Buenísima! Cada vez me gusta más jugar tenis. Quiero ser un jugador profesional como mi prof…
Padre (interrumpiendo): Estás volando demasiado. Para ganarse la vida hay que trabajar en algo serio, y si no mejoras las notas, voy a sacarte del tenis. Que no se hable más.

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El padre en lugar de reaccionar de esta manera, podría aprovechar para conocer mejor a su hijo e indagar acerca de sus inclinaciones, y así tratar el asunto de su elección profesional con mayor propiedad en el momento adecuado.

Alternativa:
Hijo: Cada vez me gusta más jugar tenis. Quiero ser un jugador profesional como mi profesor.
Padre: Oh, vaya noticia. No tenía idea que te gustaba tanto el tenis. Cuéntame por qué te gusta tanto.

"Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento". Proverbio italiano.

Por Daniel Duque @danielduque21

lunes, 4 de enero de 2021

Valorar a nuestra familia es clave para evolucionar


Desde que nos constituímos en el vientre de nuestra madre nos influencia lo que escuchamos, los alimentos que ella ingiere, sus hábitos y hasta aproximados los 7 meses nos sentimos parte de ella. Esto demuestra cuán significativos son nuestros progenitores en el desarrollo de nuestra personalidad. 

Como hijos interpretamos que para pertenecer a nuestra familia debemos adoptar como propias las conductas familiares.

Es importante destacar que cada familia es un entramado diverso que incluye a los abuelos, tíos, primos, cuñados, yernos, nueros y personas con quienes aunque no tengamos consaguinidad han jugado un rol importante en nuestras vidas, como los cuidadores, padrinos o las amistades de la familia.

Los integrantes familiares se afectan mutuamente (en menor o mayor grado). Por ejemplo: el nacimiento de un niño, o el distanciamiento de un miembro familiar, genera cambios en el sistema.

Las Constelaciones Familiares nos ayudan a mirar a los nuestros desde otra perspectiva, para así valorarlos más y alentar nuestra evolución. 

Por Daniel Duque 
@danielduque21

viernes, 1 de enero de 2021

Las múltiples caras de la ruptura de una pareja

La desarticulación de una pareja tiene muchas caras, en las que ninguna de las dos partes es 100% responsable o inocente. 

El quiebre de una relación suele ser doloroso y producir miedo por el cambio que implica. Para recuperarse, es necesario que exista un duelo (ha fallecido un tipo de relación) pero el problema es que éste se convierta en patológico. Hay muchas creencias respecto a cómo recuperarse. Algunos repiten que un clavo saca a otro clavo, otros que hace falta la mitad del tiempo que duró la relación para restablecerse. Ciertamente, como cada quien es distinto, no existen reglas fijas.

Tal vez estos tips podrían ayudar en las rupturas:

1) Busca nuevos amigos, y frecuenta lugares a donde no fuiste con tu ex

2) Lee libros que te animen

3) Rodéate de personas de tendencia positiva

4) Expresa tus emociones y sentimientos. Desahógate. Si dudas con quién hacerlo posiblemente un terapeuta es la mejor opción

Cuando se está recién separado, en muchas ocasiones se entra en una lucha por salvar la relación, esto revela que se ha colocado en el otro mucha esperanza, cuando lo realmente importante en esos momentos es desarrollar la estabilidad y seguridad propias.

Una relación es buena por lo que nos permite crecer. El crecimiento individual y compartido es la clave del éxito.

No esperes que el amor sea eterno. Su impermanencia debe hacer que valores cada momento, porque tal vez mañana el amor se transforme. No debes cerrar las puertas a la brisa fresca que es el amor o se convertirá en aire estancado
Osho

Por Daniel Duque @danielduque21

miércoles, 23 de diciembre de 2020

La pérdida de un ser querido


La pérdida de un ser querido genera dolor, desorientación, rabia, culpa, vacío... Perder a alguien se puede comparar a sufrir una herida o una amputación, por lo que necesitamos un proceso de cicatrización y reorganización. El corazón necesita reacomodarse. 

Al principio, la herida duele, nos exige delicadeza y cuidados. Poco a poco, si ponemos de nuestra parte, comenzaremos a curar; sin embargo, no olvidemos que las cicatrices, por lo general, dejan huella.

El primer paso para superar un duelo es la aceptación: reconocer que lo que ocurrió, ocurrió. Si luchamos en contra de la realidad siempre terminaremos perdiendo. Para asumir las cosas duras conviene buscar apoyo: acercarnos a las personas más conscientes es positivo; sin embargo, el principal apoyo es el que nos demos a nosotros mismos, es decir, las conversaciones clave son las que tenemos con nosotros mismos. 

Te regalo un ejercicio que puede ayudarte a asumir mejor la pérdida de un ser querido.
Gracias por haber compartido conmigo parte de tu vida:

“Nunca es tarde”. Ahora mismo podemos comunicarnos mediante nuestra imaginación con las personas que se han marchado. Es posible que ellas puedan escucharnos de alguna manera.

Escríbele una carta de agradecimiento a esa persona que ya no está. Drena lo que sientes que quedó pendiente. Puede ayudarte ver las fotos, leer las cartas, todo lo que te ayude a conectarte con las emociones vividas. Asume esta recapitulación como un ritual para atesorar las experiencias que compartieron.

Una vez hayas hecho esa carta, puedes guardarla para leerla cuando hayan transcurrido varias semanas. Luego, una buena opción es quemarla, para permitir que el fuego transmute tus sentimientos. 

Permite el cambio. Acepta la perfección del momento presente. Esa persona no te ha abandonado: sigue viviendo en tu corazón. 

Por Daniel Duque 
@danielduque21

miércoles, 9 de diciembre de 2020

Las lealtades conscientes e inconscientes a los nuestros (Parte I)

Para ser "buenos miembros de familia" muchas veces actuamos de determinadas maneras sin siquiera darnos cuenta. De los nuestros heredamos creencias, valores, formas de ser y actuar. En nuestra infancia absorbemos, prácticamente sin barreras, patrones que nos pueden influenciar toda la vida. 

Para conocernos es necesario observarnos e identificar nuestras creencias y paradigmas. Una vía es prestar atención a nuestros diálogos (internos y externos). Seguidamente, es necesario reconocer qué conviene desmontar y qué reforzar para lograr nuestro avance.

Las Constelaciones Familares evidencian que actuamos en función a las lealtades conscientes e inconscientes a los nuestros (aunque esto incluso nos juegue en contra). De esta manera, por ejemplo, puede ocurrir que a un joven que le encanta pintar, no lo haga porque en su casa decían que los artistas son unos desorientados. 

En nuestra madurez podemos reconocer qué hemos hecho con la idea de no ser "ovejas negras". 

Para liberarnos de las ciegas lealtades el primer paso es admitir que de ninguna manera podemos retribuir la vida que nos fue dada. La vida es un regalo demasiado grande, por lo que concierne es hacer algo significativo con ella. 

“Si un hombre se encuentra a sí mismo, poseerá una mansión en donde morará con dignidad todos los días de su vida”. James Michener 

Por Daniel Duque
@danielduque21

martes, 8 de diciembre de 2020

Tanto apuro, ¿para qué?


Quien vive a las carreras muy probablemente es inconsciente de que cuando no tomamos un tiempo para relajarnos, nos dificultamos el recorrido. Al no parar nos ponemos una traba a nosotros mismos, que tarde o temprano nos hará caer.

El ansioso muchas veces refleja en su cuerpo el estrés que lo acosa: se come las uñas, se pellizca las cutículas, se muerde los labios, frunce el cejo, se le ve con cara de trauma, sufre de insomnio, acné, dolor de espalda, cuello, cabeza, u otra enfermedad. El estrés incide en los pensamientos y emociones por lo que genera miedos y frustraciones.

¿Cómo reconocer si eres un acelerado?

1. Haces más de una actividad a la vez. Te domina la hiperactividad mental, por lo que sueles dejar cosas que comienzas por la mitad.
2. Tus frases típicas son: “Estoy apurado”, “A última hora se me complicó”.
3. Quieres acelerar a los otros. “¿Será que puedes caminar un poquito más rápido?”
4. No duermes lo suficiente. 
5. Saturas tu agenda con actividades con poco intervalo entre una y otra. “Yo llego, aunque sea tarde, pero llego”.
6. Miras el reloj a cada rato.
7. Te cuesta disfrutar del placer. Cuando comes, ingieres los bocados rápidamente y no te das tiempo ni para la sobremesa. La prisa te roba los momentos gratos de la vida.
8. Como sueles irte volando, pierdes tus pertenencias. Luego tienes que regresar a buscarlas y así pierdes más tiempo. 

¿Alguna idea para disminuir el aceleramiento?

Darte masajes y practicar Yoga, Taichi, o cualquier disciplina física que contemple lo emocional, lo espititual y el gran valor de la respiración.

Bailar, reír, reunirte con tus amigos a hacer un picnic en contacto con la naturaleza.

Trata de integrar a tu vida aunque sea a veces la “Slow Culture” (Cultura de la Lentitud), que nos enseña a apreciar la calidad de los momentos de calma. Esta cultura demuestra que podemos apoderarnos del tiempo, en lugar de arrojarnos a su tiranía. La ‘Vida Slow’ no significa pasividad: persigue una redistribución de la energía vital con el fin de alcanzar una mejor calidad de vida.

Cerramos con estas dos perlas:

“El hombre vulgar, cuando emprende una cosa, la echa a perder por tener prisa en terminarla”. Lao Tse

“La prisa y el necio se topan frecuentemente”. Doménico Cieri

Por Daniel Duque @danielduque21

sábado, 31 de octubre de 2020

Supera tus complejos



Los complejos nos dificultan confiar en nosotros mismos y nos hacen sentir inferiores en comparación con otras personas.

Cuando dominamos lo que nos acompleja, las situaciones que antes podían ser estresantes pasan a ser un reto interesante.

Un factor generador son los prejuicios basados en los modelos que impone la sociedad a la que pertenecemos, por lo que vivimos comparándonos sintiéndonos algo pobres, algo feos, algo tontos...

Sugerencias para superar complejos:

1) Cada vez que te visite un pensamiento que te haga sentir mal, sopésalo trayendo a tu mente algo positivo de tu personalidad. Cada quien tiene un valor especial. Ten presente que todos tenemos fortalezas y debilidades.

2) Amígate con tu vida: con tu cuerpo, voz, forma de ser. Mírate al espejo y date palabras de aliento. Grábate y escúchate con el objetivo de conocerte mejor y mejorar tu expresión. Baila, canta, atrévete a reinventarte y gozarte.

3) Mejora todos los días los ámbitos de tu vida: vivienda / familia / trabajo...

4) Busca compañías que te alienten. Aléjate de quienes no te animen o quienes te lleven a autocompadecerte. 

5) Reconoce lo positivo de buscar ayuda. Asiste a terapia para trabajar y superar lo que te perturba. Evita caer en un círculo vicioso. Algunas veces, por el temor de que los otros perciban los defectos que nos avergüenzan, actuamos de manera cruel con nosotros mismos. Por ejemplo: si nos sentimos menos listos, nos auto excluimos de estudiar.

"La más peligrosa de todas las debilidades es el temor de parecer débil". Jacques Benigne Bossuet

domingo, 18 de octubre de 2020

Entre oír y escuchar hay un gran trecho


La vida cambia cuando prestamos interés a lo que nos decimos, decimos y nos dicen (cuando escuchamos), cuando reflexionamos acerca de los mensajes. Uno de los fundamentos de la buena comunicación es saber escuchar: interpretar lo que oímos. 

La escucha automática es un vicio de la comunicación. Escuchar requiere un esfuerzo superior al que hacemos para hablar. La diferencia entre oír y escuchar consiste en que al oír simplemente captamos una parte de lo que nos dicen; en cambio, al escuchar procuramos entender, comprender y darle sentido a la totalidad de lo que oímos. 

Escuchar activamente requiere interpretar los sentimientos, ideas o pensamientos. Entenderse precisa empatía: ponerse en el lugar del otro.

Diálogo modelo:
Una hija de catorce años se le acerca a su mamá y le dice.
Hija: Mamá me quiero poner un piercing.
Mamá: No me hagas rabiar. Todo porque la amiguita esa tuya se puso uno. Es que esa, la tal Rita, ¿no? Esa es mala junta. Te separas de ella ahora o te castigaré. Y te olvidas del bendito piercing, o vas a ver lo que te va a pasar.

Otra alternativa:
Hija: Mamá me quiero poner un piercing.
Mamá: Cuéntame, ¿por qué te quieres hacer un piercing? 
H: Es lo que está de moda.
M: Pero, ¿te parece seguir todo lo que se pone de moda? ¿no te gustaría más tener criterio propio? Podemos investigar juntas, porque tengo entendido que, por ejemplo, muchas personas sufren infecciones por ponerse piercings.

Acotación: Más allá que la hija se coloque o no el piercing, madre e hija pueden aprovechar la ocasión para conocerse mejor y entender el contexto (posibles causas y consecuencias) y transmitirse valores tan importantes en la vida como la autenticidad y la responsabilidad.

Por Daniel Duque @danielduque21

lunes, 12 de octubre de 2020

Dejarnos sostener por el Amor


Para respirar es indispensable desbloquear nuestro diafragma relajándolo, para flotar es necesario dejarnos sostener por el agua, mientras nos hacemos suaves y dóciles a ella. Para Amar hay que dejar de frenar el Amor, permitir que fluya, nos nutra, vaya y vuelva en la danza incesante que llamamos Vida.

Es inevitable Amar y ser Amados cuando desnudamos nuestra alma de las corazas de miedo, cuando mostramos nuestra vulnerabilidad, nuestra blandura, nuestra ternura. 

Hacemos mucho para controlar la forma en que “tenemos” o “deberíamos” amar, porque el control nos ofrece una ilusión de protección; sin embargo, es el Amor el que nos flexibiliza al punto que dejamos de ser cáscara para ser agua que fluye entre las rocas.

Cuando renunciamos a nuestros controles, apariencias y manipulaciones nos maravilla la incontenible, abrumadora y plena energía del Amor que fluye en todas direcciones, desde y hacia nuestro Ser.

Es el miedo el que bloquea la Vida, y por ende, al Amor. El miedo contrae la mente, el sentir, el hacer, el cantar, el besar, el abrazar, el sonreír, contrae el cuerpo que se endurece, enferma, duele y muere… estando vivo.

Amemos, Amémosnos, practiquemos el verdadero Yoga: la unión con nosotros y con el mundo que nos rodea.

El hombre en busca de sentido

Victor Frankl (psiquiatra y escritor vienés) en “ El hombre en busca de sentido ”, cuenta cómo logró sobrevivir a los campos de concentr...